MSH MAC FARMER VS COMPRESOR DIÉSEL DE SEGUNDA MANO
En el día a día de una explotación agrícola, el compresor es una herramienta indispensable. Ya sea para limpiar maquinaria (cosechadora, empacadora, picadora, esparcidor de estiércol, segadora, etc.) o para alimentar herramientas neumáticas, se requiere caudal, presión y potencia, con fiabilidad, disponibilidad y mínimas limitaciones técnicas.
Una inversión controlada frente a costes imprevisibles
Frente a un compresor de segunda mano —a menudo percibido como una solución económica— el MSH MacFarmer merece una comparación objetiva. Porque más allá del precio de compra, la ausencia de garantía, el desgaste acumulado y la incertidumbre sobre su mantenimiento anterior influyen directamente en la fiabilidad y disponibilidad.
En realidad, comparar el MSH con un compresor diésel usado es elegir entre una inversión controlada y una apuesta mecánica con costes de mantenimiento imprevisibles.
A primera vista, comprar un compresor diésel usado —normalmente con 5 a 8 años de servicio o más— puede parecer atractivo por su precio. Pero este ahorro aparente debe relativizarse cuando se analizan los costes reales de explotación a largo plazo.
Menos mantenimiento, más disponibilidad
El MSH MacFarmer, desarrollado por MAC3, está diseñado específicamente para uso agrícola. Se fija directamente al enganche delantero o trasero del tractor (o puede manipularse con horquillas) y funciona a través del circuito hidráulico: sin motor térmico dedicado, sin combustible que gestionar y sin problemas de arranque.
Consecuencia directa: se eliminan las averías relacionadas con la combustión y los costes de mantenimiento asociados. En la práctica, el MSH requiere hasta un 77 % menos de gastos de mantenimiento que un compresor diésel equivalente, con menos piezas, menos lubricantes, menos intervenciones y menos tiempo de inactividad. Un sencillo kit de mantenimiento anual es suficiente.
77 % menos costes de mantenimiento, 100 % simplicidad de uso.
Prestaciones profesionales, diseñadas para el campo
En cuanto a rendimiento, el MSH no hace concesiones: hasta 2.500 L/min a 7 bar, suficiente para cubrir la mayoría de las tareas agrícolas habituales: soplado, limpieza en seco, purga de tuberías, pequeños trabajos de construcción.
Diseñado con y para agricultores, se integra de forma natural en la explotación: sigue al tractor, se conecta al instante al circuito hidráulico y está operativo en cuestión de segundos.
Ergonomía pensada para el agricultor
Frente a un compresor de obra usado y desgastado —a menudo ruidoso y poco adaptado al entorno agrícola— el MSH MacFarmer es compacto, fácil de instalar y concebido específicamente para la explotación agrícola.
Puede equiparse con opciones prácticas (enrollador de 20 m, cofres de almacenamiento, soporte para malla y red de encintado) y está fabricado en Francia, con certificación CE, garantía de seguridad y conformidad.
En resumen: el equipo de segunda mano se adapta; el MSH se integra.
Una decisión inteligente a largo plazo
Si el precio de compra del MSH MacFarmer puede parecer superior al de un compresor antiguo con historial incierto, se trata de una inversión clara, controlada y duradera: sin sorpresas desagradables ni costes ocultos.
Sobre todo, el reto es evitar la paralización de la explotación en los momentos clave —cosecha, ensilado, henificación o ventanas meteorológicas ajustadas— cuando la limpieza y el soplado son imprescindibles.
Con el MSH, el compresor está disponible en el momento adecuado: sigue al tractor y está operativo en segundos.
En cambio, apostar por un compresor antiguo (5–8 años o más) es confiar a ciegas en un historial de mantenimiento incierto: una avería o un arranque defectuoso puede desorganizar la explotación.
Más fiable. Menor coste de mantenimiento. Más fácil de usar.
El MSH MacFarmer se impone como la elección lógica y sostenible, perfectamente adaptada a la realidad de las explotaciones agrícolas: la herramienta adecuada, en el momento adecuado.
